Reflexión y Mejora Continua: El Compromiso de Evolucionar Juntos

El viaje hacia la efectividad y la excelencia es un camino sin fin, especialmente en el sector no lucrativo, donde cada paso adelante puede significar un mundo de diferencia para las comunidades a las que servimos.

El duodécimo principio del manifiesto ágil nos guía en este viaje: «A intervalos regulares, el equipo reflexiona sobre cómo ser más efectivo para a continuación ajustar y perfeccionar su comportamiento en consecuencia.»

Este principio no solo invita a la reflexión, sino que también exige acción.

La Práctica de la Reflexión

En el corazón de cualquier organización que aspire a la mejora continua, se encuentra la capacidad de detenerse, mirar hacia atrás y evaluar el camino recorrido. Para las entidades no lucrativas, esto significa reunir a voluntarios, gestores y coordinadores para reflexionar conjuntamente sobre los éxitos y los desafíos enfrentados. Es un momento para celebrar los logros, sí, pero también para ser críticamente honestos sobre lo que se puede mejorar.

¿Cómo se siente tu equipo respecto a las reuniones de reflexión? ¿Son vistas como una oportunidad para crecer o como un mero trámite? La clave está en crear un espacio seguro donde todos se sientan escuchados y empoderados para compartir sus ideas y preocupaciones.

Ajustar y Perfeccionar: Un Ciclo de Mejora Continua

La reflexión sin acción es como un barco sin timón; puede moverse, pero carece de dirección. Por eso, el siguiente paso es crucial: ajustar y perfeccionar el comportamiento del equipo en base a las reflexiones realizadas. Esto puede significar desde modificar pequeños procesos internos hasta replantear estrategias de comunicación con donantes y beneficiarios.

El desafío aquí es mantener la flexibilidad y la apertura para cambiar. En un sector donde los recursos son limitados y las necesidades grandes, puede ser tentador aferrarse a lo conocido. Sin embargo, la adaptabilidad y la voluntad de experimentar son fundamentales para el crecimiento y la efectividad a largo plazo.

¿Qué cambios ha implementado tu equipo recientemente? ¿Cómo han impactado estos ajustes en la efectividad de tu organización?

Conclusión

El duodécimo principio del manifiesto ágil es una invitación a embarcarnos en un ciclo constante de crecimiento y mejora. En el sector no lucrativo, adoptar este principio significa reconocer que siempre hay espacio para ser más efectivos, para servir mejor, para impactar más profundamente. La reflexión y la adaptabilidad no son solo estrategias; son actos de responsabilidad hacia las causas que defendemos y las comunidades que apoyamos.

Invitamos a todas las entidades a integrar este principio en su ADN organizativo. Porque cuando reflexionamos y nos adaptamos juntos, avanzamos más fuertes hacia nuestro objetivo común: un mundo más justo, equitativo y sostenible.

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